viernes, 5 de noviembre de 2010

La nueva guerra

por Aparicio Caicedo

Aparicio Caicedo es profesor visitante de política internacional en la Universidad de Montevideo (Uruguay) y blogger del diario El Mundo (España)

Los adolescentes asesinados por un pelotón de sicarios en Tijuana, se suman a una triste lista de mil doscientos menores que han caído en México, víctimas de las balas de los narcos, víctimas del sinsentido. Un ítem más al catálogo de tragedias como la sucedida, hace pocos meses, al ecuatoriano Luis Freddy Lala Pomavilla, quien sobrevivió a la carnicería perpetrada por los Zetas haciéndose el muerto entre una pila de 72 cadáveres.

Ese incidente deja en evidencia, una vez más, las derivas más absurdas de la guerra contra las drogas que el gobierno estadounidense lleva librando por décadas. Una “guerra”, la más larga del siglo XX, en la que sólo han salido ganando los propios narcotraficantes, algunos contratistas de la DEA y el Pentágono, uno que otro político estadounidense populista, varios grupos terroristas, y una enorme burocracia trasnacional; una “guerra” que ha cobrado millares de vidas en Latinoamérica (más de 28.000 muertos, sólo en México, desde 2006), y que ha sido perdida una y otra vez, año tras año (porque el consumo y la producción de drogas es hoy más alto que nunca, al igual que su rentabilidad). Una “guerra” que ha creado monstruos como los Zetas (véase entrevista al juez conservador de California, Jim Gray; desnuda el absurdo de esta mal llamada “guerra”).

La “guerra contra las drogas” es una de las consecuencias menos reconocidas pero más nocivas del auge del paternalismo estatal. Se incubó a comienzos del siglo XX, de la mano de la prohibición del alcohol, aupada por la ilusa fe del movimiento progresista americano en el Estado-papá-terapeuta, ese que cuida nuestra salud física y mental mejor que nosotros mismos (la serie de TV de HBO, Boardwalk Empire, retrata magistralmente este episodio histórico). Fue declarada oficialmente durante los 70s por el conservadurismo nixoniano, hincha del Estado-papá-sacerdote, ese que cuida nuestra salud moral y espiritual mejor que nosotros mismos. Y fue universalizada en los 80s por Reagan, el héroe del Estado-papá-imperio, ese que cuida de la salud mental, espiritual, moral y física de los estadounidenses repartiendo plomo por medio mundo (recomiendo dos libros muy reciente sobre este proceso: Politics of Cocaine y Cocaine Nation).

Lo que acabó con el imperio de Al Capone no fue Eliot Ness, sino la relegalización del alcohol. Lo que acabará con los Zetas y compañía no será el Plan Mérida, ni elPlan Colombia, ni ninguna otra fórmula mágica repleta de dólares y balas. Lo que se necesita es reformular la cuestión en esencia. Últimamente están tomando cada vez más fuerza las voces que defienden la legalización de las drogas como única medida realista. Hay muchas razones éticas y prácticas que avalan estas propuestas. Hasta el antiguo presidente mexicano Vicente Fox se ha declarado abiertamente partidario de esta alternativa; lo mismo que han hecho antiguos mandatarios de Brasil, Colombia, España, y hasta el ex secretario general de la OEA. En California se está discutiendo seriamente la legalización de la marihuana, posibilidad que ha recibido mucho apoyo, incluso del propio artífice intelectual de lainquisición farmacéutica de Reagan, Eric Sterling.

No obstante, como bien apunta Ted Galen Carpenter, del Cato Institute, mientras el gobierno de EE.UU. —principal mercado de las drogas del mundo— no tome cartas en el asunto, nada de esto servirá. Lastimosamente, parece que Obama no quiere oír hablar del tema por el momento, él prefiere seguir con la receta estatista tradicional. Al fin y al cabo, el coste político es tolerable; la mayoría de las “bajas” son mexicanas, o colombianas, o ecuatorianas, y mueren en otros países. Al elector estadounidense eso lo tiene sin cuidado.

Mientras tanto, “el narco” puede dormir tranquilo, su negocio seguirá prosperando ad infinitum.

viernes, 29 de octubre de 2010

El PAIS

el país se jodió cuando Gustavo Díaz Ordaz escogió para sucederlo a Luis Echeverría: al final de su sexenio, la deuda externa creció casi cinco veces (19 mil 600 millones de dólares) y de 4.69 en 1970, la inflación pasó a 27.2 en 1976.

Después, Echeverría seleccionaría para sucederlo a su amigo de la adolescencia, José López Portillo.

La docena trágica marcó el fin del "milagro mexicano".

Un manejo irresponsable de las finanzas públicas llevó a Echeverría a despedir a su secretario de Hacienda, Hugo B.

Margain y a alardear: "Las finanzas públicas se manejan en Los Pinos"; después, López Portillo anunciaría que el nuevo desafío de México era "cómo distribuir la abundancia", cuando abandonó el poder, dejó al país sumido en una profunda crisis.

En ese escenario de desastre llegaron Miguel de la Madrid, los tecnócratas y el fundamentalismo económico que llevó a una privatización indiscriminada y tramposa de empresas públicas: Telmex, la joya de la corona.

Son los años, que no terminan aún, del dictum de que la mejor política industrial es no tener política industrial; los años de una apertura irracional a mercancías extranjeras que han herido de muerte a ramas completas de nuestra industria (calzado, textiles, juguetes, artesanías…) Pero hay otros momentos de quiebre.

En el periodo 2000-2006, El bato con botas dilapidó el enorme capital político que le había reportado el bono democrático; dejó escapar el momentum del cambio que se vivía en el país.

En vez de impulsar una renovación de la vida pública, gobernar con austeridad y eficacia, la pareja presidencial se dedicó a exhibir su precariedad ética y cultural por todo el mundo, y a tolerar abusos de propios y extraños.

Han sido muchos los intentos de joder al país, pero a pesar de todo, México sigue en pie, vivito y coleando.

La irresponsabilidad de la clase gobernante y la indolencia de la sociedad no han terminado con el país, mayor, en mucho, a sus dificultades.

www.twitter.com/alfonsozarate

jueves, 28 de octubre de 2010

¿Donde está México?

¿Dónde está México? En un mapa ciego, cualquier ciudadano de este país acertaría a la primera. Pero si se pregunta si pertenece a América del Norte o del Sur, el asunto se complica. "En una reciente encuesta informal, el 40% considera que está en América del Norte; el 40% en América Central, y el 10% en América del Sur", explicaba ayer el ex presidente Carlos Salinas de Gortari (1988-1994). ¿Hacía dónde mira este Estado tan impregnado de suspicacias hacia su poderoso vecino norteño? Seguramente, no tiene alternativa a fortalecer sus vínculos con EE UU, aunque no le quita ojo al rumbo de Brasil.
Después de que México perdiera la mitad de su territorio, a mediados del siglo XIX y a manos de EE UU, el presidente Sebastián Lerdo de Tejada exclamó: "Entre México y Estados Unidos, mejor el desierto". Rechazaba así el mandatario enlazar por ferrocarril su país con el norte del río Grande.

El enraizado nacionalismo de los mexicanos no se difumina y los gringos siguen siendo vistos con recelo. Pero ya no son tantos los que cuestionan las ventajas del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC), en vigor desde el 1 de enero de 1994 para México, EE UU y Canadá.

Salinas de Gortari, impulsor del pacto, lo defendió ayer durante el foro México entre Norte y Sur, organizado por la Fundación Botín. A su juicio, y en contra de las expectativas iniciales de los detractores del TLC, las exportaciones hacia los dos países socios se han disparado; el tratado no ha impedido firmar otros acuerdos comerciales; la industria no se ha hundido, y los trabajadores no se han arruinado ni se ha desplomado la producción de alimentos.
México se está quedando rezagado respecto a otros países del continente. Cualquier reforma económica vital para el país cuesta un esfuerzo descomunal (más desde hace una década, con un Parlamento fragmentado), y su economía no crece como la de la potencia emergente: Brasil.

México sufre enormes carencias que lastran su despegue. Francisco Gil, ex ministro de Hacienda en el Gobierno del Partido Acción Nacional (2000-2006), precisó algunas de esas rémoras en un país que, para empezar, sufre el peor sistema educativo desde la Patagonia hasta Alaska: la escasa productividad, un sistema fiscal lamentable, la rigidez laboral, el poder del narcotráfico, el denunciado proteccionismo de EE UU en algunos sectores, y el inmovilismo político. Hay, además, asuntos intocables, como la privatización de Petróleos Mexicanos, símbolo del nacionalismo patrio. Por problemas que tenga la empresa para aumentar producción e ingresos, la entrada de capital extranjero es tabú. "México se construye sobre mitos. Todo tiene que ser trascendental. Brasil es más pragmático y está dispuesto a negociarlo todo", comentó José Juan Ruiz, director de análisis y estrategia del Grupo Santander para Latinoamérica.

miércoles, 27 de octubre de 2010

El Gran desafió de América Latina

en internet encontré este artículo y deseo compartirlo:


Una investigación prolija y seria desnuda el mayor reto de nuestro continente. Fue elaborada durante años con viajes, reportajes, estadísticas, debates, confesiones, estudios comparativos, hasta llegar a objetivas conclusiones. Esta investigación es ofrecida en un libro que debería leerse y releerse con mucha atención, llamado ¡Basta de historias!. Su autor, Andrés Oppenheimer, asesta un golpe de luz.

En efecto, demuestra que se debe girar la mirada desde el pasado hacia el futuro. Y el futuro, a partir de nuestro siglo, juega sus piezas decisivas en el campo de la educación. Hace tiempo que insisto en la paradoja de que la educación es “un tema cacareado pero marginal”, tanto para argentinos como para muchos latinoamericanos. Pero, por ejemplo, una serie de economistas ya llegan a la convicción de que el crecimiento económico por sí solo nunca va a erradicar la pobreza, a menos que marche acompañado por una sustancial mejora en la calidad educativa. Tampoco habrá desarrollo ni bienestar sin este ingrediente. Tanto se ha devaluado la educación que suele ser un tema aburrido, limitado a consignas inoperantes o reivindicaciones de bajo vuelo. No se tiene conciencia de que es el motor esencial del progreso. Ni se sabe cómo hacerlo rendir.

Los contrastes de América latina con Singapur, China, la India, Israel, Corea del Sur y otros países de crecimiento acelerado son abismales. La mayoría de esos países estaban al final de la cola y en pocas décadas, mediante la revolución educativa, alcanzaron y sobrepasaron a los demás. Son ejemplos que marean. Una pintura ecuánime sobre éxitos y fracasos, experimentos y consistencias, funciona como un catálogo del que pueden obtenerse conocimiento e inspiración. América latina va quedándose muy atrás. Algunos países como Chile, Brasil, Colombia y Uruguay empezaron a dar pasos importantes. Pero no suficientes. La Argentina es la muestra más dolorosa, porque revela una monstruosa degradación desde la cúspide que había alcanzado en la primera mitad del siglo XX. Y los más atrasados son ahora Venezuela, Bolivia y Nicaragua. Algunos, como México, sufren el bloqueo de un sindicalismo enorme y fósil.

Oppenheimer reivindica el impulso que en esta materia genera la paranoia. Bill Gates asegura que “lo mejor que le pasó a los Estados Unidos fue que, en los años 80, todos creían que los japoneses nos iban a superar. Era una idea estúpida, errónea, una tontería. Pero fue ese sentimiento de humildad lo que hizo al país ponerse las pilas”. En la Argentina, en cambio, creemos que nuestro aplazo en los rankings internacionales se debe a defectos de los rankings. Confundimos calidad educativa con buenos edificios o un trato amistoso de los docentes, más algunos pobres ajustes en los salarios.

En contraste con los países que se han instalado a la cabeza del mundo, en las universidades latinoamericanas predominan las carreras humanísticas con poca salida laboral y divorciadas de la explosión científica y económica del siglo XXI. Es un atraso cultural que debería ser revertido. Para sólo dar un ejemplo, en China ingresan cada año en la universidad un millón doscientos mil estudiantes a ingeniería y sólo unos pocos miles a historia y filosofía. En la India ocurre lo mismo. América latina y Africa comparten el estigma de ser las regiones del planeta con menos investigación, desarrollo de nuevos productos y carencia de patentes. Sólo el dos por ciento de la inversión mundial en investigación y desarrollo tiene lugar en América latina. No hay suficientes incentivos económicos y de prestigio para que profesores e investigadores se apliquen a concebir nuevos productos, y esto genera el escándalo de las diferencias.

Oppenheimer ofrece cataratas de datos, imposibles de comprimir en un artículo. Algunos son elocuentes y a ellos me limito. Aquí van.

En América latina tenemos las vacaciones más largas del mundo. En la Argentina, a duras penas se quiere llegar a los 180 días de clase. En Japón, el año escolar se extiende a 243 días; en Corea del Sur, a 220; en Israel, a 216; en Holanda, a 200, y lo mismo en Tailandia. Además, ¡los cumplen a rajatabla! En China, los niños estudian 12 horas por día, y no mucho menos los niños de los demás países en pleno ascenso.

Otro factor que se destaca en el mundo desarrollado es que toda la familia se involucra en los esfuerzos del estudiante, tanto para pagar sus gastos como para brindarle apoyos de tutoría cuando flaquean en alguna materia. No conciben quedarse al margen de esa responsabilidad. Ni pedir menos exigencias. En esas sociedades se ha fortalecido un consenso sobre la importancia ineludible de una eficaz educación. Los argentinos que tienen el privilegio de contar con abuelos y bisabuelos que narran su infancia pueden enterarse de que también en esta patria hubo décadas en que las familias de todos los niveles se afanaban por brindar buena educación a sus hijos: no sólo garantizaban su futuro, sino que lo elevaban en el estatus social. Y convirtieron a la Argentina en un país pujante, al que llegaban millones de inmigrantes esperanzados.

En cuanto al ayer, en las sociedades avanzadas lo estudian, por supuesto, pero no lo convierten en el centro de las preocupaciones o de los debates. En América latina circulan actitudes que pretenden volver a lo que ya no existe. Un dirigente boliviano voceó el absurdo de que “¡nuestro futuro es el pasado!”. Los libros de texto en China comunista, inversamente, enfatizan el crecimiento, la innovación y la temida globalización, no el pasado. En los nuevos textos escolares de Shanghai la historia del comunismo chino antes de las reformas capitalistas de 1978 se reduce a un párrafo. Mao Tsé-tung es mencionado sólo una vez. Además, los latinoamericanos ya tenemos suficientes pruebas sobre la utilización distorsionada del pasado, que hace una buena cosecha gracias a la baja cultura general. Chávez invoca las porciones de los discursos pronunciados por Bolívar que les son favorables y excluye las que significarían una condena. Bolívar, en su alocución de Angostura el 15 de febrero de 1819 -citado a menudo por el jefe populista-, afirmó algo que calla: “La continuación de la autoridad en un mismo individuo frecuentemente ha sido el término de los gobiernos democráticos? Nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo a un mismo ciudadano en el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle y él se acostumbra a mandarlo, de donde se origina la usurpación y la tiranía”. Pero Bolívar mismo luego se contradijo en los hechos. Por esta razón conviene dejarlo descansar en paz.

Otra diferencia con los países exitosos en calidad educativa reside en la ruptura del aislamiento. Los dos colosos asiáticos invitan a las universidades más destacadas de Occidente para que abran sucursales en sus territorios y compitan -¡sí, compitan!- con las locales. Los países latinoamericanos manifiestan un miedo cerval a esa competencia y ponen trabas de cualquier orden para impedirlo. China comunista, que hasta hace unas décadas era un país cerrado, tiene más de mil programas de intercambio universitario; ¡170 universidades extranjeras han radicado sucursales en varias ciudades y extienden diplomas tan válidos como las casas chinas! Esta internacionalización, además de incentivar el esfuerzo para destacarse, tiene el objetivo de obtener una inserción más eficiente en la economía global. En América latina, por el contrario, se desea mantener el aislamiento académico, como un modo de ocultar los trapos sucios y no afrontar las descalificaciones. Es notable la diferencia, porque el contacto con el exterior se ha tornado obsesivo en las sociedades de punta; una manifestación extrema la ofrece Singapur, donde las escuelas primarias deben conseguir que un tercio de sus alumnos realice por lo menos una visita guiada al extranjero.

Por otra parte, el aprendizaje del inglés tiene carácter obligatorio desde el comienzo de la etapa escolar, y debe no sólo ser enseñado como idioma, sino que en ese idioma se imparten varias materias, en especial las técnicas. En la Argentina, el inglés no es obligatorio ni siquiera en la universidad.

El grave problema de la inseguridad está ligado de modo profundo a la ignorancia. La ignorancia genera impotencia, frustración y resentimiento. Nunca alcanzarán las medidas represivas, ni las cárceles, ni los encierros de la ciudadanía en guetos que también son atacados. La solución de fondo va ligada con la buena educación, que es responsabilidad de los gobiernos y de toda la sociedad. Es obligación del Estado que ningún niño deje de asistir a la escuela, y si no concurre, es su deber ir a buscarlo donde se refugie.

El libro concluye con doce claves para el progreso. Forman un programa sensato y plausible. Pero conviene no quedarse sólo con ellas, sino enterarse de la información que las precede. Allí se encontrarán problemas serios y ejemplares soluciones en varios países desarrollados y algunos de América latina. Esas claves ayudarán a tomar conciencia de que la calidad educativa no es un asunto aburrido ni marginal.

martes, 26 de octubre de 2010

Desempleo cifras INEGI

El Distrito Federal y el Estado de México, que concentran 27.4% del Producto Interno Bruto (PIB) del país, se ubicaron dentro de las 10 principales entidades del país que registraron una tasa de desocupación más alta que el promedio nacional en septiembre pasado, las cuales en su conjunto representan 52.86% de la producción.

La tasa de desempleo en México subió a 5.70% en septiembre, desde el 5.44% del mes previo, informó el Instituto Nacional de Estadística y geografía (INEGI). Tabasco registró el nivel más elevado, con 8.23%, seguido de Sonora, Tamaulipas y Tlaxcala, con 8.2%, 7.7% y 7.59% respectivamente.

De acuerdo con los datos proporcionados por el INEGI, que a partir de ahora dará a conocer las cifras mensuales sobre la desocupación a nivel estatal, el Estado de México, Nuevo León y el Distrito Federal observaron tasas de desocupación de 7.29%, 6.86% y 6.85%, en ese orden.

Estas dos últimas entidades concentran el 22% de la población total de México, mientras que los 10 estados en conjunto detentan 41.68% de la población total del país.

El desempleo seguirá presente en 2011, y será hasta 2012 cuando se empiece a ver una recuperación en el mercado laboral; aunque ello dependerá de qué tan fuerte será el impacto de una desaceleración económica en EU sobre México, dijo José Luis de la Cruz, director del Centro de Investigación en Economía y Negocios del Tecnológico de Monterrey Campus Estado de México y advirtió que la tasa de desempleo será todavía más alta de la que existía previo a la crisis.

"La recuperación de trabajos que reporta el IMSS, es claramente insuficiente para poder promover un empleo hacia toda la población, independientemente que en parte es evidente que la calidad del mismo se sigue deteriorando y a pesar del crecimiento económico que se está observando, no se ha podido dar empleo a la gente que lo perdió en 2009 y a la que se está apenas incorporando", destacó.

Expuso que la cifra de crecimiento que proyectaron los diputados para 2011 (3.9%), se ve complicada, primero por la desaceleración de EU y, segundo, en México no hay inversión y la que está realizando el sector privado es muy débil porque tiene incertidumbre hacia el futuro; además, el mercado interno sigue muy débil y esto hace prever que el crecimiento para 21011 será mucho más modesto del que proyectan las autoridades.

El estancamiento en el desempleo continuará a lo largo del presente año y será hasta el segundo semestre de 2011 cuando comience a descender, estimó el Grupo Financiero Banamex Accival. De acurdo con sus proyecciones, la tasa nacional de desocupación promediará este año 5.3% de la Población Económicamente Activa (PEA) ligeramente por debajo de 5.5% registrado el año anterior. Para 2011 anticipa una tasa promedio de desocupación de 4.9%.

A pesar de la recuperación económica, y la sólida creación de empleos reportada para lo que va de 2010 (780 mil plazas de acuerdo con cifras de la Secretaría del Trabajo), la tasa de desocupación en México no logra colocarse en los niveles observados antes de la crisis, aseguró Invex Grupo Financiero.

Generalmente, el mercado laboral es de los últimos que se recupera de una recesión, agregó. Al igual que en Estados Unidos, las cifras de empleo en México han decepcionado al mercado en varias ocasiones. El ingreso laboral es probablemente el componente más importante en la ecuación de consumo de las familias mexicanas (al menos más importante que el valor de los bienes inmuebles).

De mantenerse estancada, la masa salarial podría ser el principal obstáculo para el gasto agregado de los hogares y resaltó que a pesar de la probable liquidación de todos los empleados de Grupo Mexicana (empresa que contaba con una planta de 8,000 miembros antes del concurso mercantil), no espera que el evento genere efectos significativos sobre la tasa de desempleo tal y como ocurrió con la extinción de Luz y Fuerza del Centro al liquidar una planta cinco veces mayor que la de Mexicana.

Su estimado para la tasa de desocupación en 2010 se ubica en 5.27%, mientras que para 2011 la ubica similar al de este año, debido a que el crecimiento económico también podría ser modesto.

lunes, 25 de octubre de 2010

Violencia Domestica

Raul Benoit escribio:

Los síntomas, aunque evidentes para los espectadores, por lo general son invisibles al protagonista. Es como si al recibir el primer golpe la pérdida de memoria fuera una de las secuelas inmediatas.

Este tiende a ser un tema tabú, porque admitirlo en público tiene implicaciones sociales y familiares.

Algunos siquiatras argumentan que el dejarse golpear, maltratar sicológicamente y permitir la actividad sexual sin consentimiento, pudiera estar relacionado con el masoquismo y ser una manera de auto flagelarse para recibir un castigo por culpas que se creen tener.

Pero varios estudios han demostrado que las víctimas guardan silencio por el pánico interior a ser apaleadas con más fuerza; también por miedo a perder su posición económica y social, o a ser vistas en la familia o la comunidad como cobardes y fracasadas. Asimismo pudiera ser aprensión a ser abandonadas y enfrentar una vida sola.

Los victimarios pudieran tener una desviación sexual soterrada o tal vez guardan rencores de frustraciones personales o maltratos infantiles.

Por lo general, las víctimas se culpan a sí mismas, o piensan que el abusador logrará cambiar si se le ofrece una nueva oportunidad. ``Muchas aceptan el maltrato como una condición natural y piensan que el amor es inherente a los golpes'', dijo una investigadora en Colombia.

Aunque este no es un problema de género, la mayoría de los casos son contra las mujeres.

Las estadísticas dan escalofríos y sorprenden por la época en que vivimos. Hoy se cree que la mujer se ha liberado de las ataduras masculinas, pero las cifras demuestran lo contrario. Alarman en todos los estratos sociales.

En Estados Unidos, cada día mueren tres mujeres a manos de sus esposos o novios por violencia doméstica y se registran por lo menos 2 millones de heridas perpetradas en contra de mujeres, hombres y niños, abusados por la pareja o un familiar.

En Colombia, el 52 por ciento de 1,080 personas encuestadas sobre el tema correspondió a mujeres, de las cuales 5 de cada 10 manifestaron haber sido víctimas de violencia. En Nicaragua, de cada 100 mujeres 60 hablan de ataques físicos, sexuales o sicológicos y en México el 70% igualmente aseguraron sufrir agresiones por parte de su pareja.

Podría seguir dando datos de Honduras, Guatemala y Panamá, donde las cifras son igualmente preocupantes. Es una epidemia intergeneracional.

El problema no es que no existan leyes. El meollo del asunto está en el silencio de la persona lastimada y en los que la rodean y callan para ``no meterse en líos ajenos''.

ay señales que podrían indicar que en un hogar existe una crisis: celos injustificados, intimidación y aislamiento absurdo de la posible víctima impidiendo la comunicación con familiares o amigos y ``accidentes'' y moretones inexplicados.

Octubre, mes contra la violencia doméstica, pasó sin pena ni gloria en el mundo, como todos los años.

Las personas maltratadas deben desterrar el refrán popular ``porque te quiero te aporreo''. El amor no debe ser ciego; es enfermizo y malo cuando se expresa con maltrato físico, emocional y sexual.

Quien golpea y lastima no ama. Quien golpea una vez lo seguirá haciendo.


sábado, 23 de octubre de 2010

Wikileaks

Para los que les interese esos "DETALLES" de la guerra que libró E.U. en Irak pueden consultar este reportaje:


Julian Assange, fundador de la página Wikileaks, ha defendido esta mañana en Londres la publicación de cerca de 400.000 documentos hasta ahora secretos sobre la guerra de Irak. Esta segunda publicación masiva de archivos secretos permite acceder "al detalle íntimo de esa guerra desde la perspectiva de Estados Unidos" y ha permitido saber que en ella murieron al menos 15.000 civiles más de lo que se creía hasta ahora.
Assange ha comparecido ante la prensa junto al profesor John Sloboda, de la organización Iraq Body Count, que lleva un registro de todas las muertes documentadas en la guerra de Irak, entre otros activistas y defensores de los derechos humanos. Assange recordó que "la verdad es siempre la primera víctima de una guerra". "Pero los ataques a la verdad empiezan mucho antes que la propia guerra y continúan durante y después de que acabe la guerra. Con nuestra publicación de unos 400.000 documentos sobre la guerra de Irak, con el detalle íntimo de esa guerra desde la perspectiva de Estados Unidos, tenemos la esperanza de corregir algunos de esos ataques a la verdad que ocurren antes y durante la guerra y que han continuado mucho después de que la guerra acabara oficialmente", declaró.

"En este material está documentada la muerte de unas 109.000 personas, incluidas entre ellas 66.000 civiles. Trabajando con el Iraq Body Count hemos llegado a la conclusión de que hay unas 15.000 muertes que hasta ahora no se habían documentado o conocido, de civiles que han muerto de forma violenta en Irak. Esa tremenda escala no debería volvernos ciegos ante la pequeña escala que hay también en este material", proclamó el fundador y director de Wikileaks.

"Prometimos a nuestras fuentes -que en ocasiones han corrido riesgos enormes para conseguir este material- que les haríamos justicia intentando conseguir el mayor impacto político posible y, aunque no estoy seguro de que hayamos alcanzado el máximo posible, creo que estamos muy cerca", añadió entre melancólico y satisfecho.

El profesor John Sloboda explicó que la muerte de estas 15.000 personas ahora desveladas gracias a estos documentos, "no son producto de grandes bombardeos, sino de pequeños incidentes en los que han muerto una o dos personas en cada uno de ellos y que han ido ocurriendo casi cada día durante todo el periodo de la guerra". "Se trata de asesinatos premeditados, de disparos al azar desde vehículos, de ejecuciones, de matanzas en puntos de control. Esas son las pequeñas pero incesantes tragedias de esta guerra que estos documentos revelan con un detalle sin precedentes", añadió.

"Ahora estamos en condiciones de asegurar que en total han muerto más de 150.000 personas desde 2003, de las que en torno al 80% eran civiles", aseguró Sloboda. "Los medios ya habían informado de muchas de estas muertes, como las 35 que ocurrieron un día determinado en Bagdad. Pero estos documentos revelan que esas muertes ocurrieron en 27 puntos distintos y revelan también los detalles y las circunstancias de cada incidente y en muchos casos la identidad de las víctimas", añadió. "Día a día y en secreto, los soldados de Estados Unidos en Irak han ido escribiendo informes sobre las muertes violentas que han provocado, que han presenciado o de las que han obtenido información. Fechas, horas, el lugar exacto en que han ocurrido, nombres, edades, profesiones de las víctimas... Todo está registrado en estos ficheros. Es muy bueno que se hayan registrado estos datos, pero es malo y no tiene ninguna justificación que se hayan mantenido en secreto durante tanto tiempo", denunció el representante del Iraq Body Count.